lunes, 5 de marzo de 2012

continuum…#14


conexiones
Lali Puna
alfombra de Sierpinski (fractal)

… dentro de unas décadas, y merced al progreso que experimentará la telepatía, no será necesario decir "te quiero"…

Cent mille milliards de poèmes (Cien mil millones de poemas), escrita en 1961 por el francés Raymond Queneau, es una obra infinita de poesía, y eso a pesar de contener tan solo diez sonetos, con sus correspondientes catorce versos endecasílabos. ¿Cómo es posible? Gracias a la poesía combinatoria y a respetar la misma rima en todos los sonetos, distribuyendo los versos de manera separada, en tiras horizontales, como si fueran páginas separadas, lo que ofrece la posibilidad de reagruparlos en combinaciones casi infinitas, 100.000.000.000.000, creando así nuevos sonetos. Según el propio Queneau, su obra es una especie de máquina para fabricar poemas, cuya lectura daría para casi doscientos millones de años (a razón de una lectura de veinticuatro horas al día)…

… hubo un tiempo en que se afirmaba que una ardilla podía cruzar España de un extremo a otro sin bajarse de los árboles. Yo siempre me preguntaba ¿y por qué esa ardilla no continúa más allá? Algo parecido a lo que le pasaba a esa ardilla de la infancia es lo que le sucede al barón Cosimo, el personaje protagonista de la novela El Barón Rampante, de Italo Calvino, quien en un momento determinado decide no bajar jamás de los árboles, transcurriendo su vida de rama en rama. Hoy en día esa ardilla imaginaria (o el propio barón Cosimo, también imaginario) no podría llevar a cabo su proeza, dada la escasez de árboles, y dada también la escasez de ardillas…

… el concepto de fractal es tan “extraño” que no se dispone de una definición matemática exacta y de aceptación general. Podría definirse como una figura plana o espacial que está compuesta por infinitos elementos que tienden a repetir la estructura del todo. Lo más característico de un fractal es que su aspecto y distribución estadística no varía de acuerdo a la escala con que se observe. Un fractal es semigeométrico, al ser irregular no pertenece a la geometría tradicional. Su estructura es autosimilar, producto de un proceso de iteración, de repetición de un proceso geométrico elemental, dando como resultado una estructura final aparentemente muy compleja. En esa repetición a diferentes escalas las partes pueden conservar completa o parcialmente la estructura del todo, pues cada parte del todo tiene la información necesaria para reproducirlo completamente, y la dimensión fractal no necesariamente entera.
Un fractal puede haber sido creado por el hombre, pero a menudo se encuentra en formas de la naturaleza difíciles de describir por la geometría tradicional: montañas, costas, vegetales, copos de nieve, sistemas hidrográficos, nubes, hojas, árboles, redes neuronales… a las que la geometría fractal consigue proporcionar una explicación matemática.
Los fractales tienen normalmente una dimensión que no es entera, sino fraccionaria…

 … “Los instrumentos electrónicos rara vez llevan en el libro de instrucciones una advertencia donde se pueda leer: “Este objeto es un reproductor pasivo”. Cualquier potencial artístico que se le encuentre es aprovechable y legítimo. Un disco puede ser tocado como una tabla de lavar. La radio y los DJs superponen los sonidos de varias grabaciones simultáneamente. La música emitida por las nuevas autoridades de las ondas hertzianas es remezclada, adornada y continuamente manipulada” (John Oswald, compositor canadiense, creador del término “plunderphonics”)…

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