sábado, 11 de febrero de 2012

continuum...#3

Vannebar Bush
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Vannevar Bush
Cómo podríamos pensar















... el doctor Vannevar Bush está considerado como uno de los “padres” del concepto de hipertexto, como así lo atestiguan algunas de sus ideas expuestas en el texto titulado As We May Think, publicado en julio de 1945 en The Atlantic Monthly. He aquí algunos fragmentos: “Y este tipo de catástrofe continúa repitiéndose en nuestros días y entre nosotros: logros verdaderamente significativos se pierden entre el maremágnum de lo carente de interés” (…) “Para que un archivo resulte útil a la ciencia, ha de estar en continua ampliación, almacenado en algún lugar y, lo que es aún más importante, ha de poder ser consultado” (…) “¿dejará el autor del futuro de escribir a mano o a máquina para hablar directamente con el archivo?” (…) “La mente opera por medio de la asociación. Cuando un elemento se encuentra a su alcance, salta instantáneamente al siguiente que viene sugerido por la asociación de pensamientos según una intrincada red de senderos de información que portan las células del cerebro. Por supuesto, también tiene otras características; los senderos de información que no se transitan habitualmente tienden a disolverse: los elementos no son completamente permanentes”.
En dicho texto, Vannebar Bush también anticipa lo que habría de ser internet: “Un memex [la palabra procede de la fusión de memory extender, “extensor de la memoria”] es un aparato en el que una persona almacena todos sus libros, archivos y comunicaciones, y que está mecanizado de modo que puede consultarse con una gran velocidad y flexibilidad. En realidad, constituye un suplemento ampliado e íntimo de su memoria” (…) “cuya idea básica consiste en posibilitar que cada uno de los elementos pueda seleccionar o llamar, según nuestra voluntad, a otro elemento de una manera inmediata y automática” (…) “Los senderos de información creados con el memex no se disuelven”.
Científico y casi poeta también cuando dice: “Aparecerá una nueva profesión, la de los trazadores de senderos, es decir, aquellas personas que encuentran placer en la tarea de establecer senderos de información útiles que transcurran a través de la inmensa masa del archivo común de la Humanidad. Para los discípulos de cualquier maestro, la herencia de éste pasará a ser no sólo sus contribuciones al archivo mundial, sino también los senderos de información que fue estableciendo a lo largo de su vida, y que constituirán el andamiaje fundamental de los conocimientos de los discípulos”. ¿Qué opinaría Borges de estas palabras?
Durante la Segunda Guerra Mundial, Vannebar Bush había sido el coordinador de un grupo de unos seis mil sabios, la flor y nata de los científicos estadounidenses, en el intento de aplicar la ciencia al desarrollo de armamento. Se ignora si en el momento en que este artículo aparece publicado Vannevar Bush conocía los espeluznantes experimentos médicos, una aplicación práctica de la ciencia al fin y al cabo, que los nazis habían perpetrado sobre sus prisioneros en los campos de concentración. En el texto, Bush se muestra como un lúcido y ferviente defensor del uso de la ciencia y de la tecnología para fines pacíficos: “Las aplicaciones de la ciencia han permitido al ser humano construir hogares bien equipados, y le están enseñando a vivir saludablemente en ellos. También han puesto a su alcance la posibilidad de empujar masas de personas unas contra otras portando crueles armas de destrucción. Por ello, también le puede conceder la capacidad de abarcar el vasto archivo que se ha ido creando durante toda su historia y aumentar su sabiduría mediante el contacto con todas la experiencias de la raza humana. Es posible que perezca en un conflicto antes de aprender a utilizar tan vasto archivo para su propio bien, pero interrumpir repentinamente este proceso, o perder la esperanza en sus resultados, constituiría un paso especialmente desafortunado en la aplicación de la ciencia a los deseos y necesidades del ser humano”.
Echando un vistazo a las fechas, en el aire se instala y permanece suspendida una pregunta mucho más perturbadora que la anterior: ¿sabía Vannevar Bush lo que habría de acontecer unos días más tarde, el 6 de agosto de 1945, cuando el Enola Gay lanza la primera bomba atómica sobre Hiroshima, y el 9 de agosto, cuando otro B-29 lanza la segunda bomba atómica, esta vez sobre Nagasaki? ¿Disculpa por anticipado?...

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